«Invertimos 400 mil millones de pesos para cumplir el sueño de tener agua potable 24/7 en el Atlántico»: Elsa Noguera

Prensa Gobernación del Atlántico.

  • La Secretaría de Agua Potable departamental trabaja en la ampliación de 13 sistemas de acueducto en las cabeceras municipales, para aumentar la captación y producción, y duplicar el almacenamiento, lo que garantizará el servicio en zonas rurales.
  • Para llegar a zona rural del departamento, la Gobernación del Atlántico invierte en proyectos de acueducto 17 mil millones de pesos, con los que se benefician 11 mil atlanticenses.
  • A raíz de la pandemia, ´La Ruta del Agua´ ha entregado más de 31 millones de litros de agua potable de excelente calidad a 60 comunidades del departamento, mediante el abastecimiento de tanques temporales que benefician a 12.910 atlanticenses.

Barranquilla, El Atlántico es un departamento bañado por ríos, arroyos, quebradas, humedales, manglares y otros cuerpos de agua. Sin embargo, en muchas poblaciones el servicio de acueducto no se presta las 24 horas del día. Siendo consciente de esta realidad, la gobernadora, Elsa Noguera, se propuso en el Plan de Desarrollo ‘Atlántico para la Gente’ ampliar los sistemas de acueductos en cabeceras municipales para aumentar la capacidad de almacenamiento y poder llevar el líquido vital a las comunidades rurales del departamento.

“El servicio de agua toda la vida ha sido muy importante, porque resuelve todo: la salud, el desarrollo. Pero después de la pandemia, ya nadie quiere esta sin agua, y gracias a una inversión de 400 mil millones de pesos, 200 mil millones los pone el Gobierno Nacional y 200 mil millones pone la Gobernación del Atlántico, vamos a lograr ese gran sueño de tener agua las 24 horas en todos los municipios del Atlántico”, dijo la gobernadora, Elsa Noguera.

Para cumplir con ese anhelo, en muchos de los casos se trata de familias que recibirán por primera vez el servicio, se viene trabajando en aumentar la producción del líquido y doblar el almacenamiento, con la ampliación de 13 sistemas de acueducto en las cabeceras municipales, y que ya están beneficiando a casi medio millón de atlanticenses en las cabeceras municipales.

Una de las obras que ya están al servicio de la comunidad es el tanque Cupino, en Puerto Colombia. Con su puesta en marcha está beneficiando principalmente a los habitantes de la parte alta del municipio, quienes tenían que despertar en la madrugada para aprovechar las pocas horas de servicio, en las que se recolecta la mayor cantidad de agua para el día siguiente y, de paso, realizaban quehaceres de la casa mientras duraba “el milagro”.

“Me tenía que levantar a las dos de la mañana para poder lavar mi ropa y la de mi familia, además llenaba las tinas. Si las dejaba vacías, al siguiente día no teníamos agua para el consumo y para bañarnos. Hoy en día tenemos agua en la pluma y la regadera. Ya está en funcionamiento el tanque y todos los barrios que venían pasando la necesidad de agua potable ya cuentan con el suministro las 24 horas”, afirmó Ana Milena Cabarca, madre y abuela del barrio Villa Rosales, en la parte alta de Puerto Colombia.

Además, esta mujer oriunda de Sucre cuenta que salió de su tierra desplazada por la violencia y desde que llegó a Puerto Colombia con los siete integrantes de su familia nunca habían tenido el servicio de agua potable con presión y continuidad las 24 horas. «Cuando llegaban los carrotanques, muchos tenían altercados debido a la alta demanda del agua. Ahora solo será una anécdota”, aseguró Ana.

Las buenas noticias de la ampliación de sistemas de almacenamiento también llegaron a Sabanalarga, donde desde el pasado diciembre viene funcionando el nuevo tanque de almacenamiento con capacidad para 1.500 metros cúbicos de agua potable y que está ubicado en una de las partes más altas del municipio para beneficiar principalmente a estos sectores que, por su ubicación geográfica, resultaba imposible llegar con el servicio de calidad.

“Genial tener de nuevo el servicio, ya que nosotros estábamos pasando bastante trabajo sin el agua. Ahora mantenemos el servicio estable, desde que tenemos agua permanente tengo mi casa limpia y mis matas bien regaditas”, explicó Erika Llinás, madre y beneficiaria del proyecto de acueducto en el barrio Semillas de Fe.

Una de sus vecinas, Verónica Olivares, no ocultó su felicidad al contar con el servicio las 24 horas. “No te imaginas lo emocionante que es abrir la pluma y que salga agua. Ahora sí podemos decir que tenemos agua para calmar nuestra sed”, dijo.

El sueño que comparten todos los atlanticenses es liderado por la gobernadora del Atlántico, Elsa Noguera, que desde el inicio de su administración viene trabajado de manera incansable para lograr que el servicio de agua potable sea universal en el departamento. Y para cumplir con este gran reto, la acompañan en su gabinete la secretaria de Agua Potable y Saneamiento Básico, Lady Ospina, quien llegó desde el centro del país para ayudar con su experticia y experiencia a materializar el gran deseo de todos los atlanticenses de contar con agua 24/7.

Ospina, que es ya es una atlanticense más, cambió el término de “llave” por “pluma”, como lo cuenta de manera jocosa, la Gobernadora en las visitas que realizan a las obras que se ejecutan en gran parte del departamento. Noguera también resalta que la jefa de la cartera de agua “se conoce el departamento mucho más que cualquier atlanticense”, destacando el compromiso de la funcionaria, encargada de buscar la mejor solución y la sostenibilidad en el tiempo de los sistemas de acueducto, pues de acuerdo con la Contraloría General de la Nación, el 78 por ciento de los proyectos en el país no garantizan esta última.

De acuerdo con la secretaria, Lady Ospina, «en el Atlántico efectivamente estamos rodeados de agua, pero para poder tratar esa agua y llevarla a la pluma de cada uno de nuestros hogares se requiere bombeo. El bombeo significa energía, primero para llevarla a tratar y dejarla en condiciones aptas para el consumo, y luego bombearla para conducirla hasta los tanques de almacenamiento, para que posteriormente llegue hasta la pluma de los atlanticenses”, explicó.

En este sentido, la Gobernación del Atlántico ha diseñado un paquete de proyectos para aumentar la captación de líquido, duplicar su capacidad de almacenamiento en cabeceras y, de esa manera, llegar con la misma calidad del líquido a los corregimientos, que relativamente se encuentran cerca en el departamento.

En esa línea, se adelantan seis iniciativas con inversiones superiores a los 17 mil millones de pesos, que buscan llevar agua potable a la zona rural del departamento, donde ya se han beneficiado 11.192 atlanticenses, de los cuales 3.299 cuentan por primera vez con el servicio.

Dentro de las iniciativas, se encuentra la construcción de la impulsión y redes de acueducto de Patilla, Gallego y Mirador, en el municipio de Sabanalarga, que aparte de cumplir con el objetivo de llevar agua potable a la ruralidad, generan nuevas vacantes de empleo en estas pequeñas poblaciones.

“Me siento muy contento, porque en estos pueblos donde hay tantas necesidades, al fin el agua tiene una solución. Le agradecemos a nuestra gobernadora, Elsa Noguera, porque nos escucharon y nos dieron esta oportunidad de trabajo. Ahora mis hijos podrán disfrutar de agua buena y de calidad”, afirmó Samir del Toro, obrero del proyecto y habitante del corregimiento de Patilla.

Mientras que culminan las obras para llegar con agua potable a todos los rincones del Atlántico, la Gobernación viene implementado un sistema de abastecimiento provisional denominado la ‘Ruta del Agua’, que a raíz de la pandemia, permitió que las comunidades contaran con el líquido para reducir los contagios y promover el efectivo lavado de manos, que por estos días salva vidas.

Se instalaron más de 60 tanques provisionales en los territorios del departamento donde todavía no se presta el servicio y ya el programa a la fecha ha entregado más de 31 millones de litros de agua potable, que funciona mediante el aprovisionamiento periódico de carrotanques. Allí, los guardianes del agua son los principales aliados de Gobernación, pues son los encargados de recibir y repartir el líquido de manera equitativa, garantizando el cumplimiento de las normas de bioseguridad y los malos entendidos entre la comunidad.

“Se maneja de una manera muy respetuosa y disciplinada, en el sentido de que se administra por canecas, dependiendo de los habitantes de las casas. Con el suministro de los tanques, se complementa las pocas horas de servicio de acueducto con las que contamos. El líquido que nos suministran en carrotanques lo dejamos de uso exclusivo para cocinar y lavarnos las manos, promoviendo entre la comunidad el uso correcto del agua”, explicó Patricia Pérez, guardiana del agua de Campeche.

Aunque las obras de agua no se ven, porque van bajo la tierra, el compromiso es de todos los atlanticenses para sostener la operación de estos sistemas de acueducto y que el departamento se convierta en un ejemplo y referente en el cuidado del agua.

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