El mejor regalo para Soledad.

Establecer la verdadera fecha de su nacimiento como Villa.

Insistimos en la necesidad de hacer claridad, con referencia a la fecha de partida de la historia municipal de Soledad. La misma inicia una vez fuese elevada a la calidad de Villa lo que en su momento era un “sitio de libres”; como se definía en el siglo XVII a aquellos lugares que tenían alguna población, aunque corta y que no fuese “ciudad, villa o pueblo con vecindario mixto”.

Es decir, a falta de una “Cédula Real” expedida por la corona española acreditando su fundación ya que Soledad no fue fundada sino descubierta su certificado de nacimiento oficial, necesariamente debe ser la fecha en la cual, el asentamiento humano en el que se encontraban las antiguas porqueras de San Antonio, fue elevado o erigido en Villa.

La misma es la del 8 de marzo de 1814 y no del año 1813 como se viene señalando erróneamente año tras año. Historiadores, investigadores culturales y periodistas como el profesor Fernando Castañeda García o el colega Geovany Montero Mercado, han demostrado suficientemente, con documentos cuyos originales que se encuentran en el Archivo General de la Nación, que la fecha en la cual se erigió en Villa al municipio de Soledad no fue en el año 1813, sino en 1814.

El error radica fundamentalmente en la tradición oral y dramáticamente en la celebración del bicentenario por parte del alcalde Franco Castellanos, quien pese a que se le advirtió suficientemente el error procedió a celebrar en 2013, con bombos, platillos y muchísimo gasto, el bicentenario, un año antes de cumplirse la fecha; lo que indujo a un garrafal error histórico que ya se ha tornado endémico.

Ignoramos las verdaderas razones que pesaron sobre tan díscola decisión, pero el daño causado a la historia municipal debe ser revertido lo antes posible. Para ello lo que debe hacerse, conforme al consenso logrado entre los conocedores de ese tipo de acciones, es conseguir una copia del documento en cuestión certificada por el Archivo Histórico de la Nación, proporcionársela al honorable Concejo Municipal de Soledad y que este, mediante Acuerdo Municipal, establezca, de una vez por todas, la fecha exacta de tan magno evento para la ciudad.

¿O es que a alguien le parece bien no precisar el año de su nacimiento? Por supuesto que eso requiere voluntad y filantropía política, porque esa iniciativa no rinde fruto económico alguno, pero si el actual cabildo se avoca a ello, podría pasar a la historia de Soledad como el grupo de concejales que en el periodo de gobierno 2020-2024, esclareció la situación y le otorgó a su ciudad la dignidad de saber en qué año nació, con certeza absoluta. Soledad y la historia se los agradecería infinitamente.

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