Argentina se puso Rojo y pasó a Octavos de Final con el agua al cuello. Su próximo rival será Francia.

En un dramático partido venció a Nigeria dos por uno, con goles de Messi y Marcos Rojo, por el lado de los africanos empató momentáneamente Víctor Moses.

Por: Manglio Bovea Orozco

Apenas con la sal del almuerzo y sufriendo hasta el final, el cuadro albiceleste se clasificó a la ronda de Octavos del Mundial de Rusia 2018. El seleccionado gaucho tuvo que esperar hasta el minuto 87, cuando Marcos Rojo aprovechó un centro desde la derecha de Mercado y de potente remate en la zona del punto penal, disparó potente abajo, lejos del alcance del arquero nigeriano.

El nerviosismo fue notable durante los noventa minutos y monedas, no sólo la mente de los dirigidos por Sampaoli, se encontraba en el estadio Krestovsky, la atención también estaba en lo que ocurría en el otro encuentro del grupo D, que enfrentaba a croatas e islandeses, toda una angustia que creaba un escenario de tensión y ansiedad.

El marcador del partido lo abrió su estrella Lionel Messi, a los 14 minutos de juego, quien recibió un pase sensacional de Banegas desde antes de la media cancha, recepción y control con la pierna izquierda y remate fuerte de derecha, en un tiro a media altura cruzado, que daba aparente tranquilidad y ponía las cosas en orden.

Comenzando la segunda parte, Víctor Moses, jugador del Chelsea de Inglaterra, daba la paridad al partido, mediante discutido tiro penal, de ahí en adelante y en el terreno del “como sea”, Argentina subió todas sus líneas y dejaba desnuda su defensa. Fue el momento del todo o nada, la eliminación le coqueteaba a los bicampeones mundiales, pero a falta de tres minutos para concluir el tiempo reglamentario, Argentina se puso “Rojo” y Marcos sin dudarlo y como cualquier huésped cotidiano del área fusiló a Francis Uzoho y puso a delirar a toda la Patagonia.

Messi y sus compañeros terminaron guerreando hasta el último del árbitro y cual si fuera la final de la Copa del Mundo celebraron a rabiar, Mascherano terminó con sangre en su rostro, igual que Luque en Argentina 1978. Un partido épico para una Argentina que ante Francia tiene que mejorar muchísimo, ya que a los galos tienen que vencerlos, no sólo con garra, sino también con juego.

Sé el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*