En el atentado de Londres Echeverría saltó de su bici para proteger a las víctimas.

Ignacio Echeverría, «el héroe del monopatín», se abalanzó con su tabla y comenzó a agitarla frente a uno de los terroristas para intentar proteger a las víctimas del atentado del Puente de Londres. El organismo que lleva a cabo estos días una investigación pública y oficial sobre lo ocurrido el 3 de junio de 2017, en la Corte Central Criminal de Old Bailey, en Londres, ha podido escuchar este lunes el relato de varios de los testigos y ver en detalle las grabaciones de las cámaras de seguridad que había en la zona.

«Ni siquiera se lo pensó», ha contado Guillermo Sánchez-Montisi, uno de los amigos de Echeverría que pudo presenciar lo sucedido. «Uno de los atacantes se intentaba cubrir la cabeza mientras Ignacio le golpeaba», ha explicado.

Ignacio Echeverría circulaba en bicicleta por las cercanías del Puente de Londres, junto a Sánchez-Montisi y un tercer amigo, cuando comenzaron los ataques de los terroristas. Habían estado practicando con sus monopatines horas antes en la zona londinense de South Bank. Vieron primero, ha relatado el testigo, a un hombre con herida de arma blanca que se alejaba corriendo del Puente de Londres. A continuación, observaron cómo era apuñalado en el cuello y cayó de inmediato al suelo, cuando intentaba proteger a dos víctimas: Marie Bondeville y Oliver Dowling.

En la grabación de las cámaras de seguridad se ha podido ver cómo Echeverría saltaba inmediatamente de la bicicleta y corría a ayudar. Cayó pronto al suelo, cuando uno de los terroristas, Rachid Redouane, se abalanzó sobre él y le apuñaló. El propio Redouane y otro de los atacantes, Youssef Zaghba, siguieron hiriéndole cuando yacía en el pavimento.

«Por el modo en que estaban atacando a los viandantes, estaba claro que sus intenciones eran matar a todo el mundo», ha relatado Sánchez-Montisi, quien cree, por el modo en que actuaban, que «estaban preparados y eran profesionales».

Al ver que uno los terroristas se dirigía hacia él, Sánchez-Montisi arrojó algo para intentar frenarle y pedaleó a toda velocidad la bicicleta de alquiler municipal que llevaba en dirección al Puente de Londres. «Todo el mundo corría. Si me hubiera quedado, también a mí me habrían apuñalado», ha explicado. Dejar a su amigo atrás, malherido en el suelo, es algo «que no ha podido superar». «Esa sensación» de no haber podido hacer nada «no se lo desea ni a su peor enemigo», ha añadido.

Echevarría se había trasladado a Londres un año antes de los atentados, para poder vivir cerca de su hermana y de su sobrino. Vivía en el barrio de Poplar, en el municipio londinense de Tower Hamlets.

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